viernes, 28 de diciembre de 2012

Quien sabe si con el tiempo... 16#

Fueron al parque más cercano, allí Estela les contó todo. La mayoría empezó a llorar, y los que no, empezaron a sollozar... Por una parte eso deprimía a Estela, pues no quería que sus amigos sufriesen, pero por otra parte, se sentía bien, pues sabía que tenía a los mejores amigos del mundo, y le entristecía la idea de tener que abandonarlos.
Como siempre, Estela fue la fuerte de la situación e intentó animarlos a todos, prometió volver en verano, algo que ella misma sabía que no iba a ser así, pero con eso, por lo menos conseguía no verlos llorar.
Estela no les contó que día exactamente se iba, así que sus amigos, por intuición y precaución ese mismo día, prepararon carteles, regalos e incluso vídeos, dedicándoselos a Estela. Todo se lo enseñaron al día siguiente, la alegría que sintió fue inmensa, todos la acorralaron y le dieron un gran abrazo, ella siempre se quedaría con ese recuerdo.
Después de recibir todo eso, les dijo que le quedaban 12 días para estar allí, y que quería pasar la mayor parte del tiempo con ellos. Decidieron planear perfectamente los 12 días, teniendo en cuenta que el último sería el día que se iba, y el penúltimo sería la despedida, y hoy, ya se estaba acabando, así que quedaban 9 días enteros, para disfrutarlos al máximo.
A Jordi se le ocurrió la idea de ir a la playa, y dormir en la casa que sus padres tenían allí, el mismo lugar donde todo empezó... a Estela la idea le parecía genial, y como todos querían complacerla, ninguno se negó. Para no perder tiempo, todos se despidieron, y volvieron a sus casas, para hacer la maleta, y comentarles el plan a sus padres, que se daba por entendido, que ningún padre se negaría.
Las últimas confirmaciones del plan, las hablaron por Whatsapp, quedarían a la mañana siguiente, a las 7:30, y 7:00 para los impuntuales, en la estación, cogerían el ave y una vez allí, cogerían un autobús hasta llegar a la casa. Todos debían de llevar dinero, y algún que otro juego de mesa para pasar el rato.
Esa noche Estela estaba nerviosa, habían pasado muchas cosas importantes en poco tiempo, ya quedaba menos para irse, no quería irse, no quería abandonar a esos amigos, que han demostrados ser maravillosos, sabía que debía de asimilar las cosas con tranquilidad, que quien sabe si con el tiempo se vuelven a ver, que el tiempo pone a cada quien en su lugar, y que si lugar era estar junto a ellos volvería, a pesar del paso de los años.
Estaba muy cansada, al fin y al cabo había sido un día agotador, se quedó dormida más temprano que de costumbre.